Records: Goles y más goles

8 de Diciembre de 2008
  • Mayor número de goles de un jugador en partido oficial: Stephan Stannis. Este jugador del Racing Club de Lens envío a la red del Aubury Asturias la friolera de 16 goles en la primera division francesa en la temporada 1942 durante la segunda guerra mundial y el partido termino 19-1 siendo este record olímpico.
  • Mas goles de un solo jugador en un partido internacional y mayor goleada olímpica: El danés Soffus Nielsen consiguió anotar 10 goles frente a Francia en las olimpiadas de 1908, el resultado final fue de 17 a 1 .
  • Máximo goleador de la historia: Aunque no es oficial, se calcula que el brasileño Arthur Friendenreich “El Tigre” hizo unos 1350 goles a lo largo de 1554 partidos en las décadas del 20, 30 y 40. En su tiempo fue arthur friedenreichbautizado como “El Rey del fútbol” y se le atribuye la creación del tiro con efecto. Máximo goleador del campeonato brasileño en 9 temporadas. En su tiempo el deporte en Brasil era excluyente con la raza negra lo que hizo que fuese agredido constantemente en los partidos. Con Brasil llegó a disputar 22 encuentros marcando 10 goles.
  • Máximo goleador del fútbol profesional: Pelé, convirtió 1259 goles en 1363 partidos (1956-77)
  • Máximo goleador en selecciones: El húngaro Ferenc Puskas convirtió 83 goles en 84 partidos. A gol por partido que sale el ex-jugador del Real Madrid. Todo un killer.
  • Máximo goleador de los mundiales: Ronaldo con 15 goles (4 en Francia 98, 8 en Corea y Japon y 3 en el mundial de Alemania 2006) y superando así al alemán Gerd Müller que convirtió 14 (10 en 1970 y 4 en 1974).

He aquí el video de los 15 goles de Ronaldo en mundiales:

JUST FONTAINE

  • Máximo goleador en un solo mundial: en 1954 Just Fontaine de Francia hizo 13 goles en 6 partidos (promedio: 2,16). Fue el único mundial que jugó.
  • Máximo goleador en partidos de campeonato: Ferenc Puskas con el Hanovedd de Budapest (Hungría) y el Real Madrid (España), convirtió 511 goles.
  • Máximo goleador en temporadas consecutivas: Pelé, con el Santos de Brasil, fue el goleador de la temporada en 9 oportunidades, entre 1957 y 1965.
  • Más goles en un año: Pele en la temporada 1959 marcó 126 goles. "Dixie" Dean
  • Más goles en un campeonato: Willian Ralph Dean del Everton perforo las porterías rivales en 60 ocasiones durante 39 partidos (temporada 1927-28). Este jugador hizo 400 goles durante sus 8 temporadas en el clubinglés y tiene un promedio de más de 0,70 goles por partido en su carrera futbolística.
  • Máximos Goleadores en mas países: El español Isidro Langara (ligas de España, Argentina y México), el argentino Alfredo Di Stéfano (en Argentina, Colombia y España) y el brasileño Romario (Brasil, Holanda y España).
  • Hat-trick en menos tiempo: Por el campeonato argentino Maglioni de Independiente logro convertir tres goles en 1 minuto y 51 segundos a Gimnasia y Esgrima de la Plata, el 18 de marzo de 1973. En partidos internacionales este record lo ostenta George Hall de Inglaterra, que hizo tres goles en 3 minutos y medio frente a Irlanda (16 de noviembre de 1938).
  • Mayor Goleada en un partido internacional: La mayor goleada tuvo lugar en los partidos de clasificacion para el Mundial de Corea y Japón 2002, cuando Australia le ganó a la débil Samoa Americana por 31 a 0. La misma Australia también ostenta la segunda mayor goleada de la historia al ganarle a Tonga 22 a 0 (Abril 2001) .Aquí el video del Australia-Samoa:


Mayor goleada en un partido de primera división: En la liga escocesa el Albroath le dio un soberano repaso de 36-0 al Bon Acord el 14 de abril de 1915.

Curiosidades ,

Mágico González

8 de Diciembre de 2008

“Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme”.

Así se define él mismo. Corría el verano de 1983 y Jorge González cumplía un año en Cádiz. Un periodo de tiempo que ya bastaba para comprobar como se las gastaba este mago dentro y fuera de los terrenos de juego y que no hizo más que resumirse ese agosto de 1983 en el clásico trofeo de verano de la ciudad gaditana, el Ramón de Carranza. El jugador se presenta tarde a la semifinal contra el Barcelona después de haber acabado la juerga del día anterior en unas condiciones lamentables. La escena no sorprende a nadie y es castigado con el banquillo. Al descanso el Barça se retira a los vestuarios con marcador de 3-0 a favor y “Mágico”, a pesar de no estar en las mejores condiciones, se prepara para saltar al campo.

Dicen que ese partido fue el mejor de su carrera deportiva y una de las mejores actuaciones individuales recordadas sobre un terreno de juego. El caso es que el partido terminó ganándolo el Cádiz y este salvadoreño de espíritu rebelde y extravagante dejó todo un elenco de regates y recursos futbolísticos extraordinarios, además de ser partícipe en los cuatro goles de su equipo, con dos tantos y otras tantas asistencias.

Jorge “Mágico” González representa en su más fiel estilo esa cada vez más extinguida clase de jugador que parece haber vivido, a pesar de su calidad descomunal, muy por encima de todo lo que, ya en su época, comenzaba a rodear al fútbol. Del dinero, en definitiva. Los clubes temían sus salidas nocturnas y veían con recelo el ficharle. Pero tampoco él nunca podría haber jugado en un grande, era demasiado humilde. Su honestidad hizo que nunca fuese a recoger ninguna de las múltiples primas que a final de temporada otorgan los clubes a sus futbolistas.

“El mago”, como fue apodado en sus inicios por un comentarista de su país, ha sido, además de un futbolista único, uno los personajes más excéntricos que ha pasado por el panorama futbolístico. Su pintoresca vida ha estado marcada de infinitas anécdotas sucedidas en el contexto que, junto con el de la pelota, mejor le definían: el de la calle. Desde irse a casa descalzo tras regalarle sus zapatos a un gitano que le había dicho que le gustaban, hasta dormirse en las cabinas de los disc-jockeys de las discotecas gaditanas mientras se escondía del que en aquella época era su entrenador, David Vidal, que se cuenta que le perseguía por las noches de forma obsesiva. Mil historias que corroboran que su vida fue así de estrafalaria. Hasta su nacionalidad, salvadoreña, resulta extravagante.

En lo deportivo, era un genio del balón. Su cima futbolística paso por el Mundial de España 82 que le llevó a ser objeto de deseo de numerosos equipos, como el potentítisimo Paris Saint Germain de aquella época, antes de acabar en Cádiz. Clasificó a El Salvador para su primer mundial y, a pesar de haber perdido su selección los tres partidos, él fue incluido en el mejor once del campeonato. Viéndolo se podría decir que tiene rasgos maradonianos y que se le parecía, que es un pequeño Maradona en diestro, pero seguramente se parecía más a él fuera de los campos, siguiendo esa especie de línea fatídica que conllevan los genios inadaptados. Trataba el esférico con una dulzura exquisita, lo cogía de una forma muy especial, lo acariciaba como nadie. Nadie controlaba ni encaraba de la misma manera. “Era un auténtico enamorado del balón” llego a decir David Vidal. Nadie tenía su estilo. Igual que nadie era como él. Su manera de jugar no era más que una prolongación en el campo de su forma de ser. En definitiva, era único.

Dejaron su sello... , , , , ,