Históricos en peligro
Son muchos los equipos históricos que en los últimos años han pasado por un mal momento institucional, trasladado también a lo deportivo. En la mayoría de los casos la crisis financiera de los equipos ha desembocado en la entrada en la tan famosa Ley Concursal, una figura que sustituye a la de la suspensión de pagos y que busca una reestruturación de la situación económica de los clubes desde la base para asegurar su viabilidad futura.
En algunos casos la caótica crisis hizo que no fuese solo una opción sino la más desesperada de las obligaciones. En esa situación se han visto equipos como la Unión Deportiva Las Palmas, Ourense, Real Sociedad, Levante, Sporting de Gijón, Real Oviedo, Real Murcia, Albacete, Granada 74, Algeciras, Málaga, Celta de Vigo o Alavés. Demasiados equipos con nombre sumergidos en el peor momento de su prolífica historia.
Pocos son los casos en los que la excelente gestión deportiva dentro de los límites jurídicos y financieros que supone la entrada en esta Ley levanta a los clubes de la penosa situación ecónomica. Entre las más destacadas excepciones se encuentran las del Sporting de Gijón o el Málaga. Otros, caso del Depor o el Valencia, se encomiendan a sus excelentes resultados deportivos para evitar pensar en su incursión en el concurso.
Una mala gestión en una mala época condena a equipos que viven por encima de sus posibilidades. Los nuevos ricos en el fútbol. Equipos que en su momento querían vivir como el Real Madrid o el Barcelona, comprando sin vender y pagando salarios sin ningún tipo de rigor ni equilibrio. Vivían en la gloria deportiva en una época de despilfarro sin darse cuenta que ellos no se lo podían permitir. Era la época de vacas gordas para equipos como la Real Sociedad, Alavés o Celta de Vigo.
Pocos ejemplos mejores que estos tres para ejemplificar la caída de muchos históricos desde principios del milenio. La Real luchaba por la Liga contra el Real Madrid de los galácticos, el Alavés se quedaba a las puertas del título de UEFA en esa loca final contra el Liverpool y el Celta desplegaba el mejor juego de Europa machacando a rivales de la talla de Juventus, Benfica, Liverpool, Aston Villa, Ajax o Milán.
Ahora son clubes perdidos. Real o Celta deambulan por segunda en busca de un difícil ascenso que optimice su precario estado de salud. Para el Alavés, la paupérrima situación en la que ha quedado el club tras la marcha de ese cáncer llamado Dimitri Piterman hacía que pensar en el ascenso fuese sólo una utopía y ha acabado descendiendo a Segunda B. Otros , como el Oviedo, buscan asomar la cabeza de nuevo. A todos esos históricos que tan buenos momentos nos han dado en lo más alto del fútbol español: ánimo y buena suerte.
La mejor época del Celta
Final de Uefa: Alavés 4-5 Liverpool
Real Sociedad, subcampeona de Liga.



